Intersecciones
La calle húmeda y vacía, mis pasos marcaban el momento en el que me encontraba, entre dos avenidas tan distintas entre sí. Yo busco las calles sin salida pero ella me lleva por las calles sinuosas de la vida y no se si quiero recorrerlas más. Cuando camino sólo, quiero llegar al final de ellas, pero ella insiste en mostrarme las intersecciones del tiempo. Su mano me conduce y yo dejo que lo haga, quizás por que ya no deseo moverme por mi propia voluntad y por que sé que ella me lleva hacia caminos que conozco muy bien, tan bien, que no se si quiero volver a transitarlos.
Y sigo detenido entre dos aceras, mirando como el gris del otoño se apropia del entorno, ¿siempre ha sido tan gris?.
Y sigo detenido entre dos aceras, mirando como el gris del otoño se apropia del entorno, ¿siempre ha sido tan gris?.
