Espejos y voces
Escuché miles de voces hoy, murmullos, quejidos y gritos apagados a lo lejos. Quizás sean los últimos estertores de la década que dejamos atrás, quizás sólo huellas en la arena que el mar borrará.
Estoy mirándome al espejo y ya no queda nada de lo que fui, salvo los huesos. La carne y la piel han envejecido contemplando las horas y los momentos de la vida que avanza y me lleva y yo no quiero ir, sólo quiero quedarme enredado en estos parajes, mirando fijo a mi imagen mientras me convierto en un desconocido más que deja esta tierra para volver al lugar de donde vinimos.
Estoy mirándome al espejo y ya no queda nada de lo que fui, salvo los huesos. La carne y la piel han envejecido contemplando las horas y los momentos de la vida que avanza y me lleva y yo no quiero ir, sólo quiero quedarme enredado en estos parajes, mirando fijo a mi imagen mientras me convierto en un desconocido más que deja esta tierra para volver al lugar de donde vinimos.

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